El exdiputado indicó que su determinación responde a una reflexión sobre los principios fundacionales del movimiento
Por Martín Fuentes
En un pronunciamiento emitido el 30 de septiembre de 2026, Mario Soto dio a conocer su renuncia formal a la militancia en Morena tras más de una década de trayectoria dentro de la organización política.
A través de un mensaje público, el político indicó que su determinación responde a una reflexión sobre los principios fundacionales del movimiento.
“Después de más de 11 años de militancia, de trabajo, de convicciones y de caminar junto a un movimiento en el que siempre encontré una causa para transformar la vida de las personas, hoy he tomado una decisión profunda y meditada: renuncio a mi militancia en Morena”, explicó Soto.
El político enfatizó que Morena representó el único partido político en el que ha militado.
Sin embargo, argumentó que la congruencia motivó su separación.
“Aprendí que los principios y los ideales están por encima de cualquier partido, cargo o circunstancia”.
Cuestiona proceso interno y origen de señalamientos
La renuncia se produce en el marco de un procedimiento partidista que derivó en la suspensión de sus derechos dentro de Morena, medida que limita su participación y representación pública bajo las siglas del partido.
Al respecto, Soto manifestó su respeto por las instancias correspondientes, pero cuestionó la naturaleza de las acusaciones.
“El proceso que enfrento se ha construido a partir de señalamientos sustentados principalmente en notas periodísticas y no en hechos comprobables; no quiero que esta circunstancia defina mi trayectoria ni mi compromiso con la gente”.
Reafirma convicción lopezobradorista y vocación de servicio
Pese a su desvinculación orgánica del partido, Soto ratificó su adhesión a los postulados sociales de la Cuarta Transformación.
Trazó una distinción entre la estructura partidista y la identidad del movimiento ideológico.
“Antes de ser morenista, soy lopezobradorista. Creo en los principios que dieron origen a este movimiento: poner primero a quienes más lo necesitan, combatir los privilegios, trabajar por la justicia y entender la política como un instrumento para servir a la gente”.
Soto reiteró que ingresó a la función pública bajo la premisa de servir al pueblo y no para servirse de él.
En su mensaje, Soto sostuvo que la estructura partidista actual se ha ido alejando de las bases democráticas que le dieron origen, en particular del principio que establece que “el pueblo pone y el pueblo quita”.
Aclaró que su partida no obedece a rencores ni afán de confrontación, sino a la búsqueda de coherencia.
Anunció que concentrará de manera prioritaria sus actividades públicas en el municipio de García, Nuevo León.
“No me voy para dejar de luchar. Dedicaré la totalidad de mi tiempo, de mi esfuerzo y de mi capacidad a trabajar por García”.
La separación no significa el término de su proyecto político, sino el inicio de una nueva etapa de trabajo comunitario.
“Estoy convencido de que esta separación no representa el fin de mi lucha. Al contrario: viene lo mejor para García”.